Edificio de Químicas

Normas de Seguridad en las prácticas docentes realizadas en los laboratorios

Última modificación: 02/06/2014 - 09:31

 

I. NORMAS GENERALES

  1. Los métodos de trabajo en los laboratorios se adaptarán a los medios y a las instalaciones disponibles, fomentando hábitos de trabajo que impliquen el mínimo riesgo y respeto por el medio ambiente.
  2. Antes de utilizar un producto químico o biológico deberá conocerse su peligrosidad, que estará indicada en los envases o señalada por el profesor responsable, estando todos obligados a actuar en función del tipo de sustancia y de su riesgo potencial, tanto individual como colectivo.
  3. Los departamentos deberán hacer públicas las normas específicas de seguridad a aplicar en cada práctica en particular.
  4. Las prácticas se desarrollarán en presencia de un profesor, siguiendo un protocolo de trabajo que contemple específicamente los riesgos. Estos protocolos serán expuestos y comentados previamente.
  5. Cualquier accidente, por pequeño que sea, deberá ser notificado al profesor, que actuará en consecuencia.
  6. El uso de los EPIs (Equipo de Protección Individual) es obligatorio cuando se trabaja en el laboratorio (bata de laboratorio, guantes, gafas, etc). Igualmente se aplicarán en cada caso las medidas de autoprotección que sean necesarias (mascarillas, dispensadores, etc).
  7. Durante las prácticas no se consumirán alimentos, ni se fumará, ni se aplicarán productos cosméticos.
  8. Se utilizarán siempre dispensadores a la hora de pipetear cualquier producto, aunque exista constancia de su inocuidad.
  9. Cada instrumento y/o aparato deberá ir siempre acompañado de las instrucciones mínimas para su correcto manejo que serán comentadas al inicio de las prácticas.
  10. Al finalizar cada día las prácticas, se recogerán los productos y materiales utilizados, se limpiará la zona de trabajo y se retirarán los residuos bajo la supervisión del profesor. Para ello se utilizarán contenedores específicos, que serán: para basura, residuos químicos, residuos bioquímicos y residuos cortantes vidrio) y punzantes.

II. NORMAS ESPECÍFICAS PARA LAS PRÁCTICAS CON RIESGO QUÍMICO O TOXICO

  1. Las sustancias explosivas, comburentes o inflamables deberán almacenarse y manejarse lejos de fuentes de calor (estufas, hornillos, mecheros, radiadores de luz solar, etc).
  2. Las disoluciones acuosas de gases se manejarán según las indicaciones específicas de seguridad, atendiendo al posible aumento de la presión en el interior de los recipientes.
  3. Una vez extraída la cantidad requerida de un producto químico, se cerrará herméticamente el envase para evitar la salida de vapores, o que el producto se modifique en contacto con el aire o la humedad atmosférica. Además los productos químicos serán guardados en sus correspondientes armarios, una vez utilizados.
  4. La dilución de líquidos corrosivos (ácidos, hidróxidos alcalinos, etc) en agua se realizará siempre en pequeñas cantidades, adicionando poco a poco esos productos sobre el agua para evitar salpicaduras.
  5. Los productos químicos líquidos existentes en las mesas de laboratorio, en las cantidades permitidas por las normas de seguridad, estarán siempre almacenados en la parte baja de los armarios, evitando de esta forma accidentes en caso de caída. Los productos situados en las estanterías de las mesas de trabajo serán los mínimos imprescindibles.
  6. Los residuos generados en las prácticas se inactivarán, neutralizarán o serán depositados en contenedores específicos disponibles en los laboratorios, a partir de los cuales se gestionarán como residuos tóxicos y peligrosos.

III. NORMAS ESPECÍFICAS PARA LAS PRÁCTICAS CON RIESGO BIOQUÍMICO.

Las personas con un elevado grado de sensibilidad a riesgos específicos (alergias, convalecencia, gestación, etc) deberán ponerlo en conocimiento del responsable de la práctica a fin de adoptar una protección especial.

ANEXO. ACTUACIONES A SEGUIR EN CASO DE ACCIDENTE.

Cualquier incidente, por pequeño que sea, deberá ser notificado inmediatamente al profesor, que actuará en consecuencia.

  1. Corrosiones en la piel
    Se lavará la zona afectada con abundante agua y se neutralizará el producto cáustico con bicarbonato de sodio en el caso de ácidos, o con ácido acético o bórico en el caso de álcalis.
  2. Corrosiones en los ojos
    Lavar los ojos con abundante agua templada a chorro, si es necesario manteniendo abiertos los párpados con los dedos. En el caso de ácidos: lavarlos luego con bicarbonato sódico al 1%, utilizando un tubo lavaojos. En el caso de álcalis: lavarlos luego con ácido bórico al 1%, renovado dos o tres veces, todo durante cinco minutos. Para otros productos químicos, el lavado inicial es suficiente. Visitar siempre, posteriormente, al oftalmólogo.
  3. Ingestión de productos químicos
    En el caso de ácidos o álcalis corrosivos, no provocar nunca el vómito; en su lugar, neutralizar con lechada de magnesio o ácido acético al 1% respectivamente, seguido siempre de abundante leche. En el caso de alcohol metálico, bromo, cianuros, compuestos de antimonio, bismuto, cadmio o estaño, arsénico, mercurio, plomo, fenoles, formaldehido y otros, dar de beber varias veces. Requerir siempre posteriormente la asistencia médica especializada.
  4. Inhalación de productos tóxicos
    Llevar al accidentado al aire fresco y, en caso de dificultad respiratoria, iniciar respiración artificial. Requerir, en todo caso, asistencia médica.
  5. Incendio
    Notificar inmediatamente el hecho al equipo de prevención de incendios del centro. Mientras, y si es posible, utilizar los extintores de mano disponibles y adecuados a cada tipo de fuego (en el caso de incendio eléctrico, el extintor debe ser de CO2; en el caso de incendio por metales ligeros, como magnesio, litio, sodio o aluminio, el extintor debe ser de polvo especial o arena seca). En el supuesto de no ser posible nada de esto, evacuar ordenadamente el laboratorio y cerrarlo hasta que lleguen los servicios de extinción del centro.